Mapa divisiones administrativas después de J. Burgos:
Tras el intento de una división provincial diferente promulgada por los
liberales y con la regencia de María Cristina, Javier de Burgos
,ministro de Fomento en esta época, se encargo de la división provincial
de finales de 1833 que sigue vigente con algunas modificaciones hoy en
día.
Fue un Real Decreto, fechado el 30 de noviembre de 1833, con siete
artículos, el que establecía la constitución de cuarenta y nueve
provincias. En virtud de aquél, el antiguo Reino de Murcia quedaba
dividido en dos provincias, y ambas administradas por el Gobierno
central: la de
Albacete, al norte, y la de Murcia, al sur.
Las provincias recibieron el nombre de sus capitales (excepto cuatro de
ellas, que conservaron sus antiguas denominaciones: Navarra, con
capital en Pamplona, Álava con Vitoria, Guipúzcoa con San Sebastián y
Vizcaya con Bilbao).
El proyecto de Javier de Burgos fue prácticamente el mismo que el
de 1822, pero sin las provincias de Calatayud, Vierzo y Játiva; además,
otras provincias cambian de nombre al cambiar de capital.
El modelo de Javier de Burgos eran los departamentos franceses y si bien
muchas de las decisiones de límites y adscripciones a provincias
pudieron parecer arbitrarias (de acuerdo a criterios históricos y
geográficos), no lo fueron tanto, puesto que seguían ciertos criterios
"racionales": extensión (desde el punto más alejado de la provincia
debería poder llegarse a la capital en un día), población (las
provincias deberían tener una población entre 100.000 y 400.000
personas) y coherencia geográfica. A la cabeza de cada provincia, el
gobierno de la nación designaría un representante, que ostentaría el
título de jefe político.